Solo recuero esos viejos tiempos cuando nos arragavamos de la mano e ibamos caminando de par en par,eramos nosotros dos sin nadie mas, no exsistia nadie que pudiera interumpir nuestra felicididad,porque era NUESTRA y nosotros perteneciamos a ella tanto como ella nos pertenecia a nosotros.

No hay comentarios:
Publicar un comentario